Valle de la Puerta: Vinos de altura con alma Diaguita

En pleno Valle de Famatina, a más de 1.000 metros de altura, se encuentra una bodega que combina tradición ancestral con tecnología de vanguardia. Valle de la Puerta no es solo un proyecto vitivinícola: es un homenaje a la tierra riojana y a quienes la habitaron hace siglos.

Una historia de desafíos y pasión

Todo comenzó en 1994, cuando se plantaron los primeros parrales de Torrontés y Syrah en Vichigasta, La Rioja. Pero la bodega en sí nació en plena crisis del 2001, con la primera elaboración en 2002. Treinta años después, se ha convertido en una de las más innovadoras del noroeste argentino, con 150 hectáreas de viñedos, 770 hectáreas de olivos y tecnología francesa e italiana de última generación.

Javier Collovati, su enólogo y gerente de producción, resume la filosofía de la casa: «Creemos que al día de hoy no hemos elaborado nuestro mejor vino. Siempre hay cosas por mejorar, y todos los años estamos en la búsqueda de la perfección».

El terroir extremo que hace la diferencia

Producir vinos de calidad en este valle es un verdadero desafío. El clima es hostil: heladas tardías, el temido viento Zonda durante la brotación, días de mucho calor seguidos de noches frías, y apenas 150 mm de lluvia anual. Pero precisamente estas condiciones extremas son las que generan vinos concentrados, aromáticos y con carácter único.

El cerro Famatina, con sus glaciares y nieves eternas, es clave en esta ecuación. Durante la noche, la temperatura desciende considerablemente, creando una amplitud térmica que favorece la maduración perfecta de las uvas. Los suelos arenosos de buen drenaje y el clima seco aseguran viñedos saludables y frutos intensos.

La bodega utiliza el sistema de conducción en parral para proteger los racimos del calor excesivo, junto con riego por goteo para optimizar el uso del agua, un recurso escaso y preciado en la región.

El legado Diaguita

Los viñedos de Valle de la Puerta crecen en tierras que habitaron los Diaguitas, pueblos originarios de La Rioja. El nombre, que en quechua significa «gente de las colinas», fue dado por los Incas a estas comunidades que adoraban al sol, al trueno y al rayo.

La falta de lluvia, un problema constante para los Diaguitas, es ahora uno de los factores clave para la calidad de los vinos. Como tributo a esta herencia cultural, la bodega adoptó símbolos diaguitas para representar sus etiquetas: el puma, que simboliza sabiduría, fuerza e inteligencia, y el cóndor, considerado mensajero de los espíritus y la criatura más cercana a la divinidad.

Los vinos: expresión pura del Valle de Famatina

Valle de la Puerta elabora vinos concentrados, con gran complejidad y capacidad de guarda. Su portfolio incluye:

La Puerta Clásico: vinos frutales, con taninos suaves y muy bebibles, ideales para el día a día.

La Puerta Alta: elaborados con uvas cosechadas a mano, de vides regadas por goteo y cultivadas en parral para lograr plena madurez.

La Puerta Reserva y Gran Reserva: las líneas premium que muestran todo el potencial del terroir riojano.

Línea Orgánica (lanzada en 2025): incluye Malbec, Cabernet Sauvignon y Bonarda orgánicos certificados, cultivados en la finca Agrovid de 50 hectáreas, que reflejan el compromiso ambiental de la bodega.

Las variedades plantadas incluyen Torrontés Riojano, Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah, Bonarda y Merlot. Destaca especialmente la Bonarda, cepa de ciclo largo que en La Rioja madura perfectamente, dando vinos con taninos dulces y equilibrados.

La bodega también rinde homenaje a Benito Quinquela Martín con una línea especial que celebra sus obras en las etiquetas.

Aceite de oliva premium

Además de vinos, Valle de la Puerta produce un excepcional aceite de oliva virgen extra. El blend combina las variedades Arbequina (que aporta aromas intensos a frutas), Picual (frescura y suave picante), Barnea (toque dulce) y Arauco (que realza las características del resto).

También cultivan Nabalí, Coratina y Manzanilla. La cosecha se extiende de marzo a junio, produciendo 1.400 toneladas anuales de aceite de oliva de primera calidad.

Enoturismo con vistas al Famatina

La bodega ofrece experiencias turísticas que van más allá de la cata de vinos. Los visitantes pueden hacer recorridos guiados por viñedos y olivares, paseos en auto con vistas panorámicas al cerro Famatina, y degustaciones de vinos y aceite de oliva en su nuevo salón de exposición y venta, inaugurado en 2024.

En 2024, Valle de la Puerta celebró sus 30 años de trayectoria con la inauguración de este punto de venta turístico dirigido por Alicia Páez, consolidando su posición como un destino imperdible en la ruta del vino de Chilecito.

Compromiso con la sustentabilidad

Valle de la Puerta no es solo una empresa vitivinícola consolidada, sino un modelo de producción responsable. Con certificación de sustentabilidad, la bodega demuestra su compromiso con el medioambiente y las prácticas agrícolas conscientes, posicionándose como emblema de La Rioja tanto a nivel nacional como internacional.

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