Sumamos a nuestro portfolio una bodega que nos entusiasma: Pielihueso, un proyecto familiar que nació en 2017 del encuentro entre dos generaciones. Alejandro Bartolomé cerraba su etapa profesional formal justo cuando su hija Celina comenzaba la suya, y de ese intercambio surgió algo especial.
Fueron precursores en la elaboración de vino naranjo en Argentina. Lo que arrancó como una idea chica se convirtió rápido —con mucho laburo— en un proyecto sólido y referente de la viticultura sustentable en Mendoza.
Su filosofía es clara: fermentaciones espontáneas con levaduras nativas, filtrado suave (o nulo, según el vino y la añada), y una adición mínima de sulfitos. Buscan vinos puros, frescos, que reflejen su terruño y su historia sin intermediarios.
Vinos honestos que respetan el proceso natural y expresan lo que la tierra tiene para decir.
La finca: 13 hectáreas en Tunuyán, corazón del Valle de Uco, trabajadas de manera orgánica. Están a 1.000/1.100 metros de altura, en suelos arcillosos con manchas de piedra y arena. El clima seco, la amplitud térmica y las 110.000 horas de sol por mes hacen el resto: vinos con estructura, acidez y carácter.
Encontralos en nuestro portfolio para venta Mayorista o Minorista 🙂





