Historia de Bodega Nanni
En Bodega Nanni creen que el conocimiento heredado en más de 120 años de tradición familiar, fusionado con las últimas técnicas de vinificación y la tecnología moderna, y el respeto por el medio ambiente, son los tres pilares fundamentales para alcanzar con éxito la calidad de sus vinos.
Porque el terroir no solo está compuesto de la tierra y el clima, sino también de la gente que la trabaja, de su cultura, sus conocimientos y su amor por lo que hace. Esto es lo que diferencia un vino de otro y lo convierte en único, dándole su identidad. Con una larga trayectoria en el Valle de Cafayate en cuatro generaciones produciendo vinos, han aprendido a conocer su tierra y sus necesidades; sus uvas, su punto justo de maduración y la precisa manera de cultivarlas para dar los mejores vinos. Y finalmente, han heredado la mejor manera de elaborar sus vinos para obtener un producto con un sello propio y único.
La tradición
En el año 1885 Pietro Nanni procedente de Rosciolo, un pequeño pueblo en el centro de Italia, se instaló en Cafayate. En el año 1897 fundó una pequeña bodega familiar y adquirió en 1905 la finca Chimpa de 11.000 hectáreas en el privilegiado Valle de Cafayate.
Tras la muerte de Pietro en 1935, dos de sus hijos, Benjamín y Pedro Nanni, continuaron con el legado de su padre y en el año 1940 arrendaron por 10 años la bodega donde actualmente se encuentra el Museo de la Vid y el Vino. Fue allí cuando concentraron todos sus esfuerzos y dedicación en la modernización de la actual Bodega Nanni, implantando nuevos viñedos en las fincas Chimpa, al este del Valle de Cafayate, El Porvenir, en el centro del Valle, y Altamira en Yacochuya, al oeste.
En el año 1959 falleció Benjamín Nanni y en 1964 se disolvió la sociedad con su hermano Pedro, quedando la bodega a cargo de la viuda de Benjamín, Felisa Maróstica de Nanni, quien en el año 1982 le transfirió la bodega y la marca NANNI al menor de sus hijos, José Eduardo, quien junto a su esposa, Zulma Miralpeix, se involucró de lleno en la bodega con un proyecto innovador: el de elaborar vinos orgánicos aprovechando las excepcionales condiciones naturales que ofrece el especial microclima de la finca San José de Chimpa.
Así es que hoy, José Eduardo (h), Juan Pablo y Jimena, la cuarta generación de la familia Nanni, se encuentran orgullosos y comprometidos con el legado de sus antepasados, sintiendo la enorme satisfacción y gran responsabilidad de continuar con la tradición de la familia, ya que en sus productos ponen mucho más que vino, está su apellido, y todos los que los precedieron. En cada botella de NANNI se refleja su conocimiento y mayor esfuerzo, para honrar a todos los que fueron y son parte de esto: Pietro, Benjamín y Pedro, Felisa, José Eduardo y Zulma, y ahora ellos.
La tecnología
Aunque no se sabe a ciencia cierta el momento en que el hombre descubrió el vino, sí se sabe que los hallazgos más antiguos datan del 5000 al 6000 a.C. por lo que probablemente es la bebida fermentada más antigua del mundo.
Si bien la esencia de la producción de vino sigue siendo la misma desde sus comienzos, zumo de uva fermentado, los descubrimientos modernos han permitido conocer mejor el proceso microbiológico de la fermentación, y el proceso químico-microbiológico de la evolución de un vino en el tiempo. Esto permite producir un vino de manera controlada y de acuerdo a los estándares establecidos.
Es por eso que en Bodega Nanni, aun cuando es una bodega con más de 110 años de historia, han incorporado continuamente equipamiento moderno, desde tanques de acero inoxidable, equipos de frío, bombas, filtros y líneas de envasado de última generación, hasta un laboratorio de control de calidad con todo el equipamiento necesario para el correcto estudio de los vinos.
Todo esto sin olvidar los conocimientos ancestrales de sus antepasados, ya que están convencidos que la simbiosis entre la tecnología y las tradiciones son completamente sinérgicas, y hacen a un producto único. Creen que esta es la gran diferencia entre una bodega y una fábrica de vinos.
Certificación orgánica
«Se entiende por producto orgánico, biológico o ecológico a aquél proveniente de un sistema global de gestión de la producción que fomenta y realza la salud de los agro-ecosistemas, inclusive la diversidad biológica, los ciclos biológicos y la actividad biológica del suelo. Estos sistemas parten de la fertilidad del suelo, respetando las exigencias y capacidades naturales de las plantas y busca optimizar la calidad de la agricultura y el medio ambiente en todos sus aspectos. La agricultura orgánica reduce considerablemente las necesidades de aportes externos al no utilizar abonos químicos, ni plaguicidas u otros productos de síntesis. En su lugar permite que sean las poderosas leyes de la naturaleza las que incrementen tanto los rendimientos como la resistencia de los cultivos.»
Este tipo de agricultura favorece el uso de recursos renovables y el reciclado en la medida en que restituye al suelo los nutrientes presentes en los productos residuales. Fomenta una producción sustentable enriqueciendo el medio ambiente.
Respeta los propios mecanismos de la naturaleza para el control de las plagas y enfermedades de los cultivos, evitando así el uso de plaguicidas, herbicidas, abonos químicos, hormonas de crecimiento y antibióticos, como así también la manipulación genética.
En Bodega Nanni, desde el principio estuvieron convencidos no solo de la importancia del cuidado del medio ambiente, sino también de que la producción con los métodos más naturales posibles les daría las uvas más sanas y de la máxima calidad. Es por ello que en el año 1996 decidieron oficializar lo que venían haciendo, consiguiendo la certificación como FULL ORGANIC, certificación emitida por el SENASA, y controlada por Argencert.
Por eso, el respeto por los procesos naturales y la biodiversidad del suelo se ha convertido para ellos no solo en un sistema de producción, sino en una filosofía de trabajo y de vida. Es así que el consumo moderado de sus productos fomenta la salud, no solo por las conocidas propiedades antioxidantes de los polifenoles de los vinos, sino también por el hecho de ser orgánicos y no tener en sus productos rastros de ningún tipo de agroquímico ni otros productos de síntesis.
Las viñas
En Bodega Nanni cuidan sus vinos desde el primer momento, es por eso que el 100% de la producción proviene de viñedos propios de su finca San José de Chimpa, ubicada a 10 km al este del pueblo de Cafayate. La finca San José de Chimpa, con una extensión total de aproximadamente 2.000 hectáreas y 50 hectáreas plantadas, es una fracción de la finca Chimpa, propiedad de la familia desde el año 1905.
A una altura de 1750 m.s.n.m. con suelos franco-arenosos, pobres, profundos, y un régimen de lluvias promedio de 80 mm anuales, su finca es un lugar ideal para la producción de uvas.
Las escasas precipitaciones anuales, unidas a un riguroso régimen de vientos de 12 horas diarias durante todo el año, les permiten la producción de uvas de extrema sanidad sin la necesidad del uso de fungicidas ni pesticidas de ningún tipo.
El clima semi desértico, con gran amplitud térmica entre el día y la noche, la gran heliofanía del lugar, los vientos constantes y el justo aporte de agua al suelo por medio de un sistema de riego por goteo, les permiten obtener no solamente uvas sanas y maduras sino también uvas con hollejos gruesos que aportan gran concentración de colores, polifenoles y aromas varietales a sus vinos.



